Latine discere aude: nuestro método

Non […] tam praeclarum est scire Latine quam turpe nescire.
Cicerón, Bruto, XXXVIII, 140

El método y el curso
Nuestros estudios y nuestra experiencia nos han llevado a la convicción de que Lingua Latina per se illustrata, de Hans Henning Ørberg, es el más eficaz de todos los cursos de latín para estudiantes a partir de doce años de edad.
El objetivo de este curso es permitir al estudiante leer con facilidad y comprender correctamente los clásicos en latín. El uso activo de la lengua –hablar y escribir en latín– se aconseja especialmente, ya que es un medio muy importante y eficaz para alcanzar el mencionado objetivo, si bien hablar en latín no es el objetivo principal del curso.
El curso de latín Lingua Latina per se illustrata está dividido en dos volúmenes, Familia Romana (para el nivel básico) y Roma aeterna (para el nivel avanzado). El curso sigue el método inductivo-contextual (o método natura), que se basa en el texto y el contexto, a partir de los cuales los estudiantes extraen formas, construcciones y el significado de las palabras y locuciones.
La morfología y la sintaxis se asimilan al principio de manera inductiva gracias a la identificación de estructuras recurrentes y a la imprescindible reflexión sobre la gramática, que después se organizan sistemáticamente.
Los estudiantes están continuamente expuestos a la lengua: al principio, en Familia Romana, a un latín bastante simple –aunque genuino y auténtico–, y después, gradualmente, estudian una lengua más compleja y elaborada: gran parte de Roma aeterna, el segundo volumen, contiene textos originales de autores antiguos, con su lengua y estilo propios (cabe mencionar que ya desde el primer volumen se leen pasajes del Evangelio, así como de algunos poetas: Catulo, Ovidio, Marcial, y también del gramático Donato). Así se introduce a los alumnos, gradual pero muy eficazmente, en la lectura y comprensión de los clásicos.
Asimismo, se les anima a que desarrollen activamente sus capacidades: se les invita a leer, entender y hacer ejercicios de comprensión y a usar ellos mismos la lengua, de forma oral y escrita.
A nuestros alumnos siempre se les pide entender el texto en latín: si se les pide traducirlo, la traducción debe responder a la comprensión, y no precederla, como con frecuencia sucede en las escuelas.
Finalmente, el hecho de que el libro contenga una narración continua y completa en sí misma, además de constituir ya de por sí un recurso mnemotécnico a la hora de aprender palabras y construcciones, sirve para ilustrar con claridad la vida y la civilización romanas.

El contexto
El primer volumen, Familia Romana, cuenta la historia de una familia romana del siglo II d. C. así como la vida y las actividades cotidianas de sus miembros. De este modo se ofrecen a los alumnos frases y reglas gramaticales relacionadas con la vida real, no sacadas de contexto.
En el segundo volumen, Roma aeterna, los alumnos pueden leer, por fin, los fascinantes acontecimientos de la historia de Roma, desde sus míticos inicios hasta el final del período republicano (27 a.C.). Como se ha mencionado, este segundo volumen contiene sobre todo textos antiguos sin adaptar tomados de Livio, Salustio, Cicerón y otros autores.
Los ejercicios que concluyen cada capítulo sirven para reforzar el aprendizaje de la gramática y del léxico, así como para corroborar la comprensión del texto.

Notas e imágenes al margen
El significado de las palabras en latín es siempre explicado (y no traducido a otro idioma).
La explicación cuenta con notas al margen, todas ellas en latín, de manera que mediante glosas se explican palabras, locuciones y construcciones a través de sinónimos, antónimos, perífrasis, etc.. Se emplean cuatro signos convencionales: “=” significa “equivalencia (semántica)”, “↔” quiere decir “contrario de…”, mientras que con “<” se pretende decir que el significado “puede ser deducido a partir de lo que sigue”; finalmente, “:” significa “equivalencia dentro de un contexto específico”.
Estas glosas están redactadas con palabras, formas, significados y construcciones que los alumnos ya conocen.
Además de estas glosas mediante palabras, los significados y los giros nuevos se ilustran mediante cientos de imágenes.
Así se evita que el alumno deba traducir a su lengua materna para entender el significado de las palabras y las locuciones: la traducción debe seguir y no preceder a la comprensión.

El léxico
Una de las ventajas principales de nuestro curso es que enseña el vocabulario fundamental del latín: 4.000 palabras, consideradas como las más necesarias por aparecer con frecuencia en los textos clásicos.
Estas palabras se aprenden y asimilan gradualmente gracias al uso de la lengua, al atractivo de la narración y a la estudiada repetición de las palabras ya aprendidas, que así se fijan mejor en la memoria.

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La gramática
Teoría y práctica van siempre unidas: después de haber encontrado un considerable número de ejemplos, contextos y situaciones diversas, los alumnos reflexionan sobre lo que han leído, y se les ofrece una descripción precisa de las estructuras gramaticales. Así se va construyendo poco a poco el edificio de la morfología y la sintaxis latinas.
Al final de cada capítulo hay una breve y esquemática lectio grammatica o “lección de gramática”.
Además, el manual del estudiante, Latine disco, acompaña al alumno desde el inicio hasta el final del curso; en este manual el alumno encontrará todas las explicaciones y nociones necesarias y útiles, dispuestas por capítulos y en un tono claro y sencillo.
Los conceptos más importantes, y en particular los paradigmas nominales y verbales, se repiten colocados a los márgenes de la página.
La morfología y la sintaxis no están artificialmente separadas una de la otra, sino que se presentan juntas en la medida de lo posible, ya que constituyen un todo en el uso de la lengua.
Finalmente, la Grammatica di consultazione (“Gramática de consulta”, presente sólo en la edición italiana, constituye un útil complemento del curso.
Consiste en una breve Phonetice Latina (“Fonética Latina”: las reglas de pronunciación), una esquemática Morphologia Latina (con los paradigmas de las declinaciones y las conjugaciones) y, más importante, una Syntaxis Latina, menos esquemática y rica en ejemplos, tomados de los dos volúmenes que constituyen el curso y de los autores latinos.

La práctica de la lengua
Se anima continuamente a nuestros alumnos a usar el latín y a practicarlo: de ese modo, el latín se convierte en una lengua cercana y agradable.
Como se ha mencionado, el curso constituye una inmersión total en el latín: entre otras cosas porque el docente habla en latín durante toda la clase (de modo que el alumno lo entienda perfectamente y sin esfuerzo).
Los ejercicios son muy variados: los alumnos deben completar espacios vacíos con terminaciones, palabras o frases, responder a preguntas, resumir textos, descubrir errores, describir imágenes, redactar pequeños textos, ampliarlos o transformarlos, pensar en sinónimos y antónimos, etc.
(Para que os hagáis una idea, podéis ver estos videos.)
Además de los ejercicios que se encuentran al final de cada capítulo, hay muchos otros en tres volúmenes complementarios: Exercitia Latina I (disponibles también en línea, publicados y ampliados por nuestro amigo y colega Casper Porton: aquí), Nova exercitia Latina I y Exercitia Latina II.

¿Cómo se puede aprender el latín usando Lingua Latina per se illustrata?
1) Leed cada capítulo con atención, más de una vez, hasta que estéis seguros de haber entendido todo. Leed también la sección final (la lectio grammatica o Grammatica Latina). Si ponéis atención al contexto y a las imágenes, así como a las notas al margen, lo entenderéis todo fácilmente.
2) A continuación leed con atención el capítulo correspondiente en el Latine disco. De nuevo, aseguraos de haberlo entendido bien todo y aprended de memoria los paradigmas nominales y verbales, así como otras nociones gramaticales pertinentes. Si deseáis una presentación más completa y sistemática de la gramática, podéis consultar la Grammatica Latina.
3) Haced los ejercicios. Los encontraréis al final de cada capítulo y en los volúmenes complementarios, Exercitia Latina I o Exercitia Latina II, según el curso que estéis estudiando. Cada capítulo se divide en partes o lectiones: tres en Familia Romana (lectio I, II, III), y más de tres en Roma aeterna; os aconsejamos que, al terminar cada lectio, hagáis los ejercicios correspondientes que hallaréis en Exercitia Latina I (para Familia Romana) o en Exercitia Latina II (para Roma aeterna). Sólo después de haber finalizado todo el capítulo, haced los pensa de Familia Romana o de Roma aeterna.
Por lo general, vosotros mismos debéis ser capaces de juzgar si habéis hecho los ejercicios correctamente; sin embargo, existe también un volumen complementario que contiene las soluciones de los Exercitia Latina I y de los Exercitia Latina II, y un libro electrónico en el que se encuentran las soluciones de los Nova exercitia Latina I.
4) En este momento –no antes– podéis comenzar el siguiente capítulo.
Este curso es muy eficaz, sin duda, pero no funciona si no trabajáis seriamente en él por lo menos una hora al día.
Aconsejamos especialmente el uso activo de la lengua: escribir y hablar en latín contribuye a recordar las palabras y –lo más importante– hace la mente más flexible, de manera que la lectura de los clásicos no requiere de grandes esfuerzos.
Este documental, obra de la academia Vivarium Novum (2008), ofrece una buena explicación de nuestro método. Todos hablan en italiano, ya que con este documental se quería llegar a los profesores de latín en Italia; eso no impide que nuestros docentes usen siempre el latín desde las primeras clases.

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